Júzgame como quieras
24 min read
Rate this book:
About This Book
"Felipe Smith quedó envarado en mitad de la acera, frente a la ancha puerta de la elegante cafetería, contemplando a las dos muchachas que salían en aquel instante. Hacía calor.
Las dos muchachas pasaron junto a él, le miraron de refilón, sin prestarle atención, y siguieron su camino.
Felipe giró en redondo. Lanzó una mirada hacia ellas.
Las dos muy bonitas, pero aquella rubia de los verdes ojos ardientes... Se alzó de hombros.
«No soy un tipo impresionable», pensó.
Intentó dar la vuelta. Pero no lo hizo. Quedóse allí, fijos los negros y taladrantes ojos en las dos mujeres.
«Se diría —gruñó—, que no he visto jamás una muchacha bonita.»
Edra Tucker se volvió en aquel instante, como si algo o alguien la obligara.
Topóse con los negros ojos de Felipe.
Se sintió molesta.
Edra no se movió, si bien desvió los ojos del desconocido y miró al frente.
—No sé qué haya desconocidos en Stamford —dijo molesta.
Siguieron adelante.
Felipe las perdió de vista y giró en redondo. Bonito cuerpo. Bonitos ojos verdes, hermoso pelo. La morena no. La chica de labios gordezuelos, que vestía un traje de chaqueta de hilo blanco. Que se cimbreaba sobre unos altos tacones. ¿Años? Pocos. Veinte a lo sumo.
Sonrió sarcástico.
Era la primera vez que una mujer lo impresionaba."
Las dos muchachas pasaron junto a él, le miraron de refilón, sin prestarle atención, y siguieron su camino.
Felipe giró en redondo. Lanzó una mirada hacia ellas.
Las dos muy bonitas, pero aquella rubia de los verdes ojos ardientes... Se alzó de hombros.
«No soy un tipo impresionable», pensó.
Intentó dar la vuelta. Pero no lo hizo. Quedóse allí, fijos los negros y taladrantes ojos en las dos mujeres.
«Se diría —gruñó—, que no he visto jamás una muchacha bonita.»
Edra Tucker se volvió en aquel instante, como si algo o alguien la obligara.
Topóse con los negros ojos de Felipe.
Se sintió molesta.
Edra no se movió, si bien desvió los ojos del desconocido y miró al frente.
—No sé qué haya desconocidos en Stamford —dijo molesta.
Siguieron adelante.
Felipe las perdió de vista y giró en redondo. Bonito cuerpo. Bonitos ojos verdes, hermoso pelo. La morena no. La chica de labios gordezuelos, que vestía un traje de chaqueta de hilo blanco. Que se cimbreaba sobre unos altos tacones. ¿Años? Pocos. Veinte a lo sumo.
Sonrió sarcástico.
Era la primera vez que una mujer lo impresionaba."
Buy This Book
Amazon
→
Bookshop.org
Supports indie bookshops
→
Apple Books
Ebook
→
Open Library
Borrow
Free to borrow
→
As an Amazon Associate and Bookshop.org affiliate, BookOrb earns from qualifying purchases.
Write a Review
Sign in to write a review.