No permitas que te ofenda
36 min read
Rate this book:
About This Book
"—Pensábamos casarnos. Yo... quedé embarazada. Un día él hizo un viaje, tuvo un accidente y murió... Los señores, al saber mi estado, me echaron de casa. Yo... trabajé como pude hasta el día crítico. Me llevaron a un hospital. Al conocer mi situación, los médicos decidieron quitarme a la niña. Yo... huí aquella misma noche, aprovechando un descuido de la enfermera. Cogí a mi hija y salí corriendo. Llegué a la estación y subí...
—¿Y qué piensa hacer ahora?
—No... No... lo sé.
“Vaya problema”, pensó Rita, alarmada. “¿Qué puedo hacer yo para librar a esta mujer del tremendo peligro que está corriendo y a la vez de conservarle a su hija?”
—Oiga... Oiga...
La mujer no se movía. La niña lloraba desgarradoramente.
Rita extendió la mano. La mantuvo quieta en el aire, como si no se atreviera a tocar a la enferma.
—Oiga...
La mujer tenía la cabeza ladeada y los ojos cerrados.
—Oiga...
La tocó al fin. Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza.
—¡Cielos! — exclamó poniéndose en pie—. ¡Cielos!
Sacudió a la mujer. No se movía.
—¡Dios de los cielos, está muerta!"
—¿Y qué piensa hacer ahora?
—No... No... lo sé.
“Vaya problema”, pensó Rita, alarmada. “¿Qué puedo hacer yo para librar a esta mujer del tremendo peligro que está corriendo y a la vez de conservarle a su hija?”
—Oiga... Oiga...
La mujer no se movía. La niña lloraba desgarradoramente.
Rita extendió la mano. La mantuvo quieta en el aire, como si no se atreviera a tocar a la enferma.
—Oiga...
La mujer tenía la cabeza ladeada y los ojos cerrados.
—Oiga...
La tocó al fin. Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza.
—¡Cielos! — exclamó poniéndose en pie—. ¡Cielos!
Sacudió a la mujer. No se movía.
—¡Dios de los cielos, está muerta!"
Buy This Book
Amazon
→
Bookshop.org
Supports indie bookshops
→
Apple Books
Ebook
→
Open Library
Borrow
Free to borrow
→
As an Amazon Associate and Bookshop.org affiliate, BookOrb earns from qualifying purchases.
Write a Review
Sign in to write a review.